Mantente fresco cuando haces ejercicio en el verano
11:33 a.m.<a href="http://ift.tt/1kP4HrW src="http://ift.tt/Szy1au; title="Hosted by imgur.com" /></a>
Hacer ejercicio en los días soleados del verano no es sencillo. Aunque tengas muchas ganas de mantenerte en forma, cuando afuera el termómetro marca tres dígitos, la idea de quedarte en el sofá de la sala con el aire acondicionado resulta muy tentadora. Sin embargo, hay maneras de mantenerte fresco y cumplir con tus objetivos.
1. Hora correcta
Entrenar bajo el sol no te va a ayudar en nada. Si entrenas al aire libre, trata de hacerlo temprano en la mañana o tarde en la noche, y si no puedes adaptarte a este horario; entonces, entrena bajo techo.
2. Hidratación
Se recomienda beber diariamente la mitad de tu peso corporal en agua. Por ejemplo, si tu peso es 180 libras, divide esa cantidad por 2. El número mágico será 90, o sea 90 onzas de agua cada día. Sin embargo, todas las personas tienen diferentes necesidades de hidratación, que dependen del clima donde viven, la intensidad de ejercicio y la función renal, entre otras cosas. Por lo tanto, tu mejor opción es poner atención a cómo se siente tu cuerpo y partir de ahí.
3. Alimentación
En el verano es importante que cuides lo que comes antes de ir a entrenar. Las comidas picantes estimulan la producción de calor de tu cuerpo y los alimentos con mucha grasas y proteínas son más difíciles de digerir. Trata de consumir frutas, huevos y yogur.
4. Ropa adecuada
Escoge prendas livianas, que te queden holgadas, y que permitan que tu piel respire y disipe el calor. A muchas personas les gusta vestirse de negro porque las hace verse más delgadas, pero este es un color que atrae el reflejo del sol. Elije telas que absorban la humedad y te mantengan fresco y seco.
5. Señales de advertencia
El agotamiento por calor te puede dar mareos o náuseas. Si ese es el caso, detente, asegurate de beber agua y trata de mantenerte fresco.
Hacer ejercicio en los días soleados del verano no es sencillo. Aunque tengas muchas ganas de mantenerte en forma, cuando afuera el termómetro marca tres dígitos, la idea de quedarte en el sofá de la sala con el aire acondicionado resulta muy tentadora. Sin embargo, hay maneras de mantenerte fresco y cumplir con tus objetivos.
1. Hora correcta
Entrenar bajo el sol no te va a ayudar en nada. Si entrenas al aire libre, trata de hacerlo temprano en la mañana o tarde en la noche, y si no puedes adaptarte a este horario; entonces, entrena bajo techo.
2. Hidratación
Se recomienda beber diariamente la mitad de tu peso corporal en agua. Por ejemplo, si tu peso es 180 libras, divide esa cantidad por 2. El número mágico será 90, o sea 90 onzas de agua cada día. Sin embargo, todas las personas tienen diferentes necesidades de hidratación, que dependen del clima donde viven, la intensidad de ejercicio y la función renal, entre otras cosas. Por lo tanto, tu mejor opción es poner atención a cómo se siente tu cuerpo y partir de ahí.
3. Alimentación
En el verano es importante que cuides lo que comes antes de ir a entrenar. Las comidas picantes estimulan la producción de calor de tu cuerpo y los alimentos con mucha grasas y proteínas son más difíciles de digerir. Trata de consumir frutas, huevos y yogur.
4. Ropa adecuada
Escoge prendas livianas, que te queden holgadas, y que permitan que tu piel respire y disipe el calor. A muchas personas les gusta vestirse de negro porque las hace verse más delgadas, pero este es un color que atrae el reflejo del sol. Elije telas que absorban la humedad y te mantengan fresco y seco.
5. Señales de advertencia
El agotamiento por calor te puede dar mareos o náuseas. Si ese es el caso, detente, asegurate de beber agua y trata de mantenerte fresco.

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